Enfoque de género en los acuerdos parciales entre la delegación del Gobierno colombiano y las FARC-EP

domingo, septiembre 14, 2014

Yira Castro

pazfarc-ep.org- Las delegaciones transitaban de un lado para otro, era la evidencia que la sesión de hoy no tendría la rutina de cada día en la sala de reuniones. Se preparaba algo extraordinario; y efectivamente el comentario de esta mañana era que dentro de algunos minutos la reunión iniciaría en otra sala de la sede. Indagando me enteré que se usaría una sala contigua a las oficinas de las delegaciones Gobierno y FARC-EP.

Hoy fue instalada la Subcomisión de género anunciada desde el pasado ciclo y que había venido preparando el inicio formal de sus actividades desde varios ciclos anteriores. Sin duda en esta jornada las mujeres de manera ostensible tuvimos el protagonismo del certamen:

A un lado de la mesa de reuniones las FARC representada por Victoria Sandino, Alexandra Nariño, Yira Castro, Diana Grajales, Camila Cienfuegos y el Comandante Iván Márquez. Al otro Nigeria Renteria, María Paulina Riveros, Helena Ambrosi, Mónica Cifuentes, Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo representaban al gobierno. También estaban presentes los demás integrantes de las delegaciones.

El evento contó con la asistencia de los delegados de los países garantes, Cuba y Noruega, y Magaly Arocha D. experta cubana y asesora en asuntos de género para la Mesa de Conversaciones.

Los Jefes de las delegaciones, Iván Márquez y Humberto de la Calle, iniciaron la instalación, expresando cada uno desde su punto de vista la importancia de haber puesto en marcha la Subcomisión.

Iván Márquez lamentó el hecho de no haber logrado “que en el mandato se estableciera de manera expresa el compromiso de asumir las importantes reivindicaciones que durante muchos años han levantado las organizaciones de mujeres y de género de Colombia y el mundo, expresadas sobre todo, a través de instrumentos como la Convención del 18 de diciembre de 1979 de NNUU, sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”. Lea Mensaje de las FARC-EP Instalación de la sub-comisión de género.

Por lo que manifestó “Nos corresponderá entonces, tratar de incluir, a partir de este limitado mandato, las mejores iniciativas que permitan posicionar en el acuerdo de paz, no solo sugerencias, sino verdaderas propuestas de cambio que le otorguen plenos derechos a las mujeres y a los sectores LGTBI, por tanto tiempo segregados”.

Luego intervinieron Nigeria Rentería y María Paulina Riveros, dando lectura a los documentos del gobierno.

Victoria y Alexandra por su parte, expusieron algunos puntos de vista de manera verbal, entre los que se destacó la importancia de esta Subcomisión en el objetivo de incorporar a los acuerdos un verdadero enfoque de género; dejando claro, sin embargo, que no bastan las reformas estructurales para solucionar las desigualdades de género, es necesario ir más allá, pues éstas tienen trasfondos culturales y sociales que hay que analizar y buscar la manera de resolver.

De igual modo hicieron énfasis en la actualización de datos, pues las cifras aportadas por el gobierno son muy bajas comparadas con la realidad que arrojan otros estudios.

Los medios de comunicación entraron al recinto al concluir las intervenciones solo para tomar imágenes del evento.

Al finalizar, las mujeres de la Delegación de Paz de las FARC-EP dieron lectura ante la prensa de la declaración titulada “Por una Nueva Colombia sin discriminación de género”, documento leído por Victoria Sandino rodeada de sus compañeras.

Algunas de las ideas expresadas

“Las FARC-EP adopta como principio la no discriminación contra la mujer y el respeto, garantía y protección de todos los derechos humanos de las mujeres. Son la igualdad y la justicia, fundamentos principales de los objetivos de lucha de nuestra fuerza insurgente y partes imprescindibles de los cimientos de la sociedad democrática que aspiramos alcanzar para la Nueva Colombia”. Resaltó además el papel insustituible de las mujeres guerrilleras en la lucha, demostrado en el hecho de que un total del 40 por ciento de la fuerza guerrillera se compone de mujeres.

“Las FARC-EP rechaza toda estrategia o campaña difamatoria que pretenda vincular las acciones de la guerrilla a prácticas de violencia sexual; pues estas prácticas son totalmente ajenas a nuestros principios y por lo tanto, de ningún modo toleradas en nuestras filas, ni respecto al resto de la población femenina”.

“Por principio, rechazamos rotundamente golpear a las mujeres, utilizar la violencia sexual como arma de guerra, o como instrumento de presión, de represalia, de venganza o humillación, las cuales no son y nunca han sido prácticas de las FARC-EP, como tampoco aquellas asociadas a la violación y abuso de sus cuerpos, la trata y la esclavitud”.

“Denunciamos la manipulación que insiste en acusar a las FARC-EP de estas prácticas, cuando es un hecho reconocido que son las fuerzas del Estado, oficiales y paraestatales, quienes las aplican como política de presión y desestabilización de la población y como estrategia de guerra, con el fin de socavar nuestras bases sociales y someter al campesinado y otros sectores sociales a sus designios”.

Las FARC-EP manifiesta “la justa necesidad de incorporar una mirada de género a todos los debates y diálogos para el diseño y aplicación de los Acuerdos de Paz”; al mismo tiempo, expresó su voluntad política de promover la participación de las mujeres colombianas y de nuestras propias militantes en este proceso de paz”, tal como lo hemos hecho en todos los ámbitos de la vida guerrillera”.

Seguidamente, Nigeria Renteria, acompañada por otros delegados del equipo del gobierno, leyó de nuevo, esta vez ante la prensa, el documento presentado por el gobierno en la instalación de la Subcomisión. Enfocándose en las cifras del registro único de víctimas que toma por fuente fundamental los informes manipulados de la fuerza pública, y colocando por delante la legislación y jurisprudencias del Estado victimario, hizo su esbozo de realce al fallido esquema gubernamental de reivindicación de los derechos de la mujer y de la población LGTBI.

Dos formas de ver la marcha del proceso pero al final, necesariamente un mismo rumbo en la búsqueda de la Paz con Justicia Social, para cuyo logro el papel de todas las opciones de género, y especialmente el de la Mujer, son imprescindibles.

Concluyó con éxito la programación, y la Mesa de Diálogos de La Habana tiene en pleno funcionamiento la Subcomisión de género con claros objetivos.

Fuente: http://www.pazfarc-ep.org/

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España: Diez años de Ley Integral contra la Violencia de Género

Gloria López

AmecoPress. Tal día como hoy hace diez años, se aprobó la Ley Integral contra la Violencia de Género. Desde que un año antes, en 2003, se empezaran a contar los crímenes machistas han perdido la vida en nuestro país a manos de sus parejas o ex parejas más de 750 mujeres (entre 753 y 756, según fuentes utilizadas). Muchísimas. Es importante recordarlo y advertir que todas las reflexiones e intentos de mejora han de dirigirse a homenajearlas y a poner fin al sufrimiento de tantas mujeres que viven sometidas al maltrato –se calcula que en España superan la cifra de 600.000- y a la escalada de violencia que sigue arrojando muertes. Violencia contra las mujeres por el hecho de serlo.

La Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad pidió ayer en las Comisiones de Igualdad del Congreso y del Senado “consenso” a los grupos parlamentarios para luchar contra esta lacra. Quiere reformar la Ley que recién cumple una década. Evidentemente, con 41 asesinadas en este año, 14 a lo largo del verano, todo el mundo defiende que “hay que hacer algo”. Pero no está claro que la opción esté en el cambio de la normativa mencionada. Y es que las normas sin recursos suficientes que garanticen su aplicación, pierden parte de su valor. Y eso está sucediendo sin duda.

Los presupuestos dedicados a la lucha contra la violencia, incluyendo la concienciación, el acompañamiento y la protección a las víctimas –y a sus hijos e hijas- y la dotación de profesionales formados en la materia en los distintos ámbitos, nunca han sido suficientes. Pero las políticas que se han desarrollado bajo el amparo de la “crisis” no han hecho sino empeorar la situación. No solo por la reducción de la partida destinada directamente a la lucha contra la violencia de género, sino por otros recortes que han golpeado también con fuerza a las mujeres y en concreto, a las mujeres que sufren maltrato.

Recortes

El Gobierno del PP, según denuncias de organizaciones y grupos parlamentarios como el Psoe, ha recortado un 28 por ciento el presupuesto destinado a la lucha contra la violencia machista. Y aunque Mato y allegados no se cansan de nombrar la gran Estrategia Nacional para la erradicación de esta lacra, jamás han identificado las partidas presupuestarias correspondientes a esos 1.500 millones con los que cuenta y somos varias periodistas y especialistas las que hemos advertido que se atribuyen “nuevas medidas” que no son sino cosas que ya se están haciendo, o al menos que están previstas sobre papel.

En el jugoso y exhaustivo Informe Sombra –que será presentado el próximo martes- la sociedad civil evalúa la igualdad de género en el Estado español y los resultados son dramáticos. No es que se esté desmantelando a base de recortes la lucha contra la violencia de género y también atacando sus cimientos ideológicos y legales, sino que desde varios ministerios y propuestas se arremete contra la igualdad y la lucha contra el machismo.

Han eliminado Educación para la Ciudadanía –suprimen la igualdad y la prevención de la violencia de género de las aulas-. La reforma local aleja los primeros servicios de atención a las mujeres que sufren violencia, algo especialmente grave en ámbito rural. Los cambios en el Código Penal eliminan el término violencia de género y rebajan la gravedad del delito, recogen multas y mediación, que no deberían tener cabida en estas situaciones de violencia, y se exige denuncia para lesiones de menor entidad, perdiéndose la condición de perseguibilidad del delito.

A esto hay que añadir la pretendida aprobación de leyes como la ley de custodia compartida impuesta –desmigada sabiamente por las organizaciones feministas y mujeres juristas que advierten su trampa-. Y, la estrella, la ley del aborto propuesta por Gallardón, que da valor al feto por encima de las mujeres y que les roba su derecho a decidir.

Denuncias


Uno de los temas recurrentes cuando se habla de violencia machista es la importancia de la denuncia. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas, más de 600.000 mujeres cada año en España padecen maltratos, aunque menos de la cuarta parte se decidan a contarlo. A esto hay que añadir que, tal y como viene destacando el Observatorio de Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, poco a poco las denuncias van disminuyendo. También la Memoria Anual de la Fiscalía General del Estado correspondiente a 2013, que analiza los datos estadísticos relativos a violencia sobre la mujer, destaca como "verdaderamente preocupantes" las cifras de mujeres asesinadas por violencia machista que no habían presentado denuncia previa con respecto al año anterior.

Yendo más allá de las cifras, el Ministerio Fiscal precisa que, en un elevado número de asuntos, la víctima ha renunciado a las acciones judiciales, quizás por la grave crisis económica existente.

Especialistas como Consuelo Abril llevan tiempo denunciando lo que llaman “violencia económica” y que se convierte en una verdadera losa para salir de las situaciones de maltrato y sin duda, es una de las causas por las que las mujeres no denuncian. En ese sentido, el Estatuto de la Víctima, que obligará a éstas a abonar los gastos causados a la administración más 50 por ciento en caso sentencia absolutoria o sobreseimiento, supondrá un nuevo freno a las denuncias.

Pero también hay mujeres que denuncian y mueren. Sin duda esto merece una revisión, un análisis valiente, varias propuestas. Si algo no podemos permitir es que una mujer pida ayuda, se enfrente al miedo y denuncie, y muera.

Aquí tenemos que señalar que, según recoge la Memoria de la Fiscalía, fiscales, jueces y juezas de violencia de género solo tienen acceso a un informe médico forense de valoración urgente del riesgo en que se encuentra la víctima en el uno por ciento de los casos en que se les solicita una orden de protección. El informe explica que este bajo porcentaje es fruto de la "escasa implantación" del Protocolo Médico Forense de Valoración Urgente de Riesgo, una herramienta que resulta "de gran utilidad" para evaluar el peligro objetivo que afronta una mujer de cara a acordar medidas de protección para ella. Seguramente no sea el único fallo en el sistema, pero es claro que urge avanzar.

La especialización del ámbito judicial – tocado como tantos otros por el machismo- también es un reclamo conocido de aquellas expertas en la materia. Inmaculada Montalbán, cuando presidía el Observatorio, siempre lo repetía. Las abogadas advierten que las trabas y dificultades que debe enfrentar una mujer que denuncia son vergonzosas.

Aunque, más allá de todo lo señalado, de las medidas parciales y puntuales, necesarias y valiosas, será el rechazo social a la barbarie machista, la no asimilación de que en diez años mueran mas de 700 mujeres por el hecho de serlo en nuestro país, lo que posibilite dar respuestas certeras.

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Venezuela: MinMujer realizó talleres de planificación familiar en bases de misiones

MinMujer En el marco de la ejecución de talleres que promueven la convivencia familiar y la erradicación de la violencia de género, que se vienen impartiendo a nivel nacional, la Ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer) Andreína Tarazón, encabezó este sábado el modulo de Planificación Familiar en la base de misiones 318 Continente, ubicada en Caracas.

Tarazón detalló que ya se han formado a más de 5.079 mujeres en el programa de derechos sexuales y reproductivos, mediante una estrategia de formación regional.

De igual forma destacó, que esta jornada se realiza en Portuguesa, Aragua Barinas y Vargas simultáneamente.

“Hoy estamos aquí para ratificar la orientación del presidente Nicolás Maduro de incorporarnos en las bases de misiones, en aras de desarrollar las dinámicas comunales, para el vivir bien”.

Los talleres de planificación familiar, que se desarrollan en las bases de misiones brindan información sobre los derechos sexuales para fomentar la maternidad y la paternidad responsable.

“Estos módulos informativos estarán acompañados de jornadas medico asistenciales a través de citas ginecológicas desde los Barrio Adentro de cada base de misiones, con el acompañamiento del Ministerio de Salud” concluyó la ministra para la mujer.

Ricarda Bamonde, habitante de la comunidad Cruz Alta, expresó su agradecimiento al presidente Maduro por haber impulsado las bases de misiones; asimismo exhortó a sus vecinas y vecinos a sumarse a estos talleres de planificación que serán de beneficio para sus familias.

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Venezuela: Más de 300 mujeres del estado Bolívar se juramentan como defensoras comunales

MinMujer Al coro de ¡Palabra de Mujer, la Patria de Hugo Chávez la veremos florecer! más de trescientas mujeres fueron juramentadas como defensoras comunales este viernes desde el Teatro Angostura del estado Bolívar por el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer).

Estas nuevas defensoras recibieron formación en materia de prevención de violencia hacia la mujer así como diversos temas concernientes al área de la igualdad y equidad de género durante una semana a cargo la Defensora Nacional de los Derechos de la Mujer, María Hernández Royett.

"Esta juramentación que realizamos en compañía de la primera combatiente, Danipsa Villasmil de Rangel y el gobernador feminista, Francisco Rangel, tiene como objetivo generar e incentivar capacidades en las mujeres que permitan sumar manos a la lucha de los derechos humanos y contra la violencia en sus comunidades, de tal manera que estamos abonando un amino para que las 19 formas de violencia puedan ser combativas”, manifestó Hernández.

Por su parte el gobernador de la entidad expresó "en nombre de los hombres del estado Bolívar, el apoyo a esta campaña de lucha por la erradicación de la violencia contra la mujer. Hoy asumimos como gobierno regional ese compromiso para seguir avanzando por la seguridad y derecho de las féminas".

Francia Mendoza, habitante del municipio Heres reflexionó que "ese aprendizaje no se queda aquí, sino que ahora nosotras como defensoras seremos multiplicadoras de esos derechos que algunas mujeres todavía no conocen y además transmitiremos el mensaje de que contamos con un Gobierno bolivariano que vela por la seguridad y el bienestar de la mujer".

Cabe destacar que la pareja gubernamental de la entidad, se juramentaron como los padrinos de estas defensoras.

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Venezuela: Más de 2 mil personas se han formado en políticas públicas con perspectiva de género

MinMujer Para sensibilizar en materia de género y poder brindar una mayor atención integral al momento de participar en la formulación de políticas públicas a favor de la mujer, es que se han venido realizando en diferentes instituciones del Estado a escala nacional, talleres enmarcados en el Programa de Formación Feminista “Argelia Laya” dirigido a servidoras y servidores públicos.

Se estima que hasta el momento hayan participado en este proceso que lleva adelante la Escuela de Formación Socialista para la Igualdad de Género "Ana María Campos" (Efosig), más de 2000 personas, según indicó la viceministra de Igualdad de Género y No Discriminación Rebeca Madriz en datos recientes.

Para Dorelis Terán, coordinadora de Efosig en el estado Trujillo, a propósito de un encuentro sostenido en la entidad este miércoles, “se busca trabajar en pro de construir e inocular en la mujer y el hombre, valores socialistas y con perspectiva de género que permitan finalmente erigir una nueva sociedad más justa y sin rasgos machistas”.

Terán recordó que este programa “inédito” está fundamentado en el Plan para la Igualdad y Equidad de Género “Mamá Rosa”, 2013-2019, así como también en el Plan de la Patria, legado del Comandante Hugo Chávez.

Respecto al impacto que tienen estos talleres de formación, la representante de la Efosig recordó que se ha venido impulsando la creación de los Institutos Regionales de la Mujer, la creación de nuevos Centros de Educación Inicial en los espacios de trabajo para las más y los más pequeños, así como también la construcción de un presupuesto en conjunto con el Poder Popular.

A mediados del mes de octubre cuando se espera concluya esta jornada de formación en la entidad andina, más de 350 personas de 15 alcaldías y la gobernación habrán sido formadas con el programa Argelia Laya.

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Homofobia y lesbofobia ya son delitos en Ciudad de México

viernes, septiembre 12, 2014

TeleSur Las sanciones por incurrir en conductas o actos de corte discriminatoria podrán ser de corte penal, civil o administrativo, dependiendo de las circunstancias y gravedad del acto discriminatorio.

La reforma introducida a la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Distrito Federal establece que la misoginia, xenofobia, segregación racial, antisemitismo, bifobia, homofobia, lesbofobia y transfobia serán consideradas como delitos en la Ciudad de México.

Las sanciones podrán ser de tipo penal, civil o administrativo

La iniciativa presentada por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, el pasado 9 de junio ante la Asamblea Legislativa del DF amplía la definición de conductas discriminatorias en las leyes capitalinas a fin de evitar ambigüedades.

De esta forma, toda conducta de carácter discriminatorio por parte de servidores públicos capitalinos o particulares podrá ser investigada y sancionada por las autoridades.

Asimismo, las dependencias locales están obligadas a generar políticas públicas a favor de la eliminación de conductas discriminatorias y a favor de la inclusión y la igualdad.

Se entenderá por:

Homofobia toda aversión manifiesta en contra las orientaciones, preferencias sexuales e identidades o expresiones de género contrarias al arquetipo de los heterosexuales.

Lesbofobia como el rechazo, odio, aversión, temor, repudio, discriminación, ridiculización, prejuicio y/o violencia hacia las personas que son o parecen ser lesbianas, a partir de un prejuicio.

Transfobia como el rechazo, odio, aversión, temor, repudio, discriminación, ridiculización, prejuicio y/o violencia hacia las personas que son o parecen transexuales, transgénero o travestis

Bifobia como el miedo irracional a la bisexualidad o a las personas con orientación o preferencia bisexual que se expresa en rechazo, discriminación, ridiculización y otras formas de violencia.

Protección a la comunidad LGBTI en Ciudad de México

A través del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), la comunidad cuenta de nuevas herramientas para optimizar la atención a las víctimas de discriminación.

La Ley amplía las facultades a Copred

El Consejo estará facultado para realizar visitas que le permitan conocer y verificar la accesibilidad y no discriminación de espacios públicos que tengan relación con las reclamaciones que hayan sido tramitadas ante él.

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María del Mar, la heroína que defendió la patria y los derechos de las mujeres

miércoles, septiembre 10, 2014

Claudia Herrera Sirgo.

Tribuna Popular TP.- La difícil historia del reconocimiento de las mujeres en igualdad de condiciones con los varones tiene alrededor de siete milenios. La construcción de la cultura patriarcal se vale de cualquier elemento para invalidarnos. Afortunadamente las mujeres hemos podido ir edificando, en aguerrida lucha, los hilos que van tejiendo una condición diferente a estas realidades y restando peso a la tradición de los sistemas opresores.

Una de las magníficas tejedoras lleva por nombre María del Mar Álvarez; la que se convirtió en engranaje vital del motor de la historia. Comunista desde la década del 50, militó en las filas de la gloriosa Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y formó parte de la lucha contra la ignominia capitalista y patriarcal (perdonen la redundancia).

El 17 de marzo de 1951 dio vida, junto a otras batalladoras incansables, a la Unión de Muchachas Venezolanas, organización conformada por cientos de jóvenes quienes decidieron agruparse para combatir a través de Comités la feroz tiranía perezjimenista. Estos Comités hicieron vida en las zonas populares, centros de estudio y puertas de fábricas, a través del trabajo literario, deportivo, cultural, acciones beligerantes, económicas y visitas solidarias a nuestros presos y sus familiares.

Ellas procuraron y lograron unir fuerzas para combatir la dictadura y mejorar las condiciones de la participación de las mujeres en lo público y lo privado. Con operaciones colectivas contundentes organizaron festivales, fueron perseguidas, encarceladas y torturadas muchas de ellas, como nuestra queridísima Yolanda Villaparedes. La Seguridad Nacional suspendió muchas de las actividades, sufriendo un duro revés en 1953; pero esto no impidió que algunos Comités siguieran trabajando, aun en la clandestinidad o el exilio, con permanentes allanamientos y persecución, y muchas de las mujeres continuaron su lucha emancipadora por los derechos de las mujeres y por un país en modelo económico inclusivista. Importante señalar que esta alineación de jóvenes fue fundamentalmente conformada por participantes de la JCV.

Nuestra María del Mar participó en la lucha por los DDHH en la Comisión por la Justicia y la Verdad, plataforma que investiga los crímenes del puntofijismo, régimen que acabó con la vida de muchas y muchos dirigentes nuestros, como el camarada Alberto Lovera, quien fuera su esposo.

Construyó en abono colectivo, herramientas jurídicas que visibilizan a las mujeres, entre ellas la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Marcó un hito en las formas legales, actuando en las distintas comisiones que reformaron el Código Civil en la década de los ochenta, además fue nuestra primera Defensora Nacional de los Derechos de las Mujeres. Ella perfiló estrategias que ayudan a sensibilizar y empoderar a las mujeres: “El trabajo con las mujeres siempre lo vinculamos a sus reivindicaciones, para que interiorizaran que existía la discriminación… En Venezuela hoy en día existe una igualdad jurídica de la mujer, establecida en la Constitución, y existe una preocupación de las mujeres por aspirar, pero no podemos decir que esas conquistas jurídicas que hoy tenemos estén plenamente asimiladas por todas las mujeres.”

Sus manos también trenzaron un invaluable aporte cuando escribió testimonios en su libro “La historia de la lucha de la Mujer venezolana”, sentía que era una deuda con nosotras y que debía entregarnos su memoria impresa.

María del Mar, ni el empeño de la muerte –que te llevó el pasado 17 de agosto– obnubilará la tarea y el compromiso que tenemos contigo y con las mujeres de la patria. Nos dejaste el mapa, la rosa de los vientos y el astrolabio, aspiramos merecer el honor de tu presencia en nuestros pasos. Abrazo sororal donde quiera que te encuentres.

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Entrevista a Javier Ómar Ruiz (Colombia): “Una masculinidad alternativa garantizaría que los procesos de reconciliación sean efectivos y que no haya repetición”

lunes, septiembre 08, 2014

Fernanda Sánchez Jaramillo

Rebelión Fernanda Sánchez Jaramillo: En su libro Matar, rematar y contramatar: las masacres en Colombia, la antropóloga María Victoria Uribe describe escenas de horror como ésta: “El mecanismo de este nuevo orden es colocar afuera lo que es de adentro, es decir exhibir o mostrar lo más íntimo y poner de arriba lo que es de abajo, y viceversa. Con respecto a esto último, la inversión total se producía al poner en el sitio de los órganos sexuales la cabeza y al colocar los órganos sexuales en la boca”. i ¿Qué relación tienen estas expresiones de “conquistas” y abusos contra el cuerpo del otro y la masculinidad?

Javier Ómar Ruiz: Esos ejercicios de guerra son casos patológicos pero hacen parte de las expresiones del machismo y de hombría que llega a niveles de barbarie.

Para que un hombre haga eso tuvo que pasar por un proceso de socialización en patrones patriarcales de masculinidad el cual empieza con pautas elementales de crianza masculina.

Esas pautas tienen como fin desconectarnos de la sensibilidad, de la expresividad emocional, excepto de la rabia, la cual sí podemos expresar porque está conectada al odio y la venganza.

La socialización en patrones patriarcales limita las emociones del hombre, lo desconecta del dolor -y eso implica desconectarse del cuerpo de uno y del otro-, vincula al hombre a lo público, donde puede hacer lo que quiera, y está basada en una masculinidad “falocéntrica”, del poder de la penetración. Además, la relación con el cuerpo es descuidada. No existe una ética del cuidado del cuerpo de uno, mucho menos de otra persona.

Todos los hombres reciben la misma socialización. ¿Qué se necesita para que un hombre use una motosierra?: ser hombre. Lamentablemente, los hombres tienen los componentes para llegar a hacer eso.

Cortar los genitales a otro hombre es la manera más perversa de dominación. En ese ejercicio de demostración de hombría, si soy el vencedor en la guerra, le cortó simbólicamente su poder al vencido: sus genitales. Los hombres incurren, mayoritariamente, en la sevicia y eso está relacionado con la masculinidad desarrollada en el proceso de socialización.

FSJ: ¿Qué relación hay entre la masculinidad patriarcal y la violencia ejercida –principalmente- contra mujeres, niñas, y niños y grupos minoritarios ya sean étnicos, sociales o políticos en nuestro país?

JOR: El sistema patriarcal nos impone una lógica de poder, de jerarquías, de clase, masculinidades hegemónicas versus masculinidades subordinadas, como la de los homosexuales. Esto da lugar para que en ejercicios de poder patriarcal -en esa relación entre lo diferente y lo hegemónico- haya la posibilidad de la discriminación, del asesinato, etc.

FSJ: ¿Qué opina de la violencia sexual contra las mujeres por parte de paramilitares, y en menor medida, guerrilla en el marco del conflicto armado?

JOR: En la vida cotidiana el conflicto armado es el punto de llegada de situaciones conflictivas en que nos movemos los hombres criados en “plataformas” que privilegian prácticas guerreristas.

El lenguaje cotidiano está cargado de guerrerismo. Nos movemos en principio en imaginarios culturales y de “género” y la sexualidad y la violencia sexual hacen parte de ese ejercicio, así como el maltrato verbal y psicológico.

“En caso de guerra cualquier hueco es trinchera”, es la idea que se instala en el imaginario cultural y de ahí se llega al ámbito de la guerra, del conflicto -del endurecimiento corporal, la rigidez física y mental- con todas las condiciones favorables para arreciar más esa “ideologización”.

En la mujer se enfoca ese concepto de lo más frágil. Por eso se violenta lo más frágil de la sociedad y de paso se envía un mensaje a los familiares de esas mujeres, como quien dice: “mire aquí estoy yo papá”.

FSJ: ¿Cómo reciben sus talleres, que promueven diferentes masculinidades, en regiones donde se han afianzado estereotipos machistas?

JOR: Hasta ahora no hemos tenido ninguna reacción negativa frente a la intervención que hacemos. Hay dos razones por las cuales hemos sintonizado con los hombres: la primera, que somos hombres los que desarrollamos el trabajo, hablamos de la misma historia y experiencias de crianza y la segunda, encuentran un discurso que interpreta sus necesidades y las canaliza en posibilidades de cambio. Nuestra metodología es corporal, vivencial, emocional y ayudamos a descargar el alma, les decimos que esos mandatos patriarcales van en contra vía de la vida.

En el trabajo que adelantamos recoge el sentir y la necesidad de muchos hombres que consideran importante tomar distancia del modelo patriarcal para acercarse a otras posibilidades de ser hombre, algunos lo venían haciendo por intuición.

Hay hombres que han tomado distancia del modelo guerrerista. Por ejemplo, los objetores de conciencia. Este proceso es también una apuesta política de sociedad, para que esto sea una transformación cultural.

FSJ: ¿Por qué es importante desarrollar nuevas masculinidades en el marco del actual proceso de paz y de un eventual postconflicto armado en Colombia?

JOR: Porque existe la variable “género” que es protagonista del conflicto armado. En una propuesta de base tiene que incorporarse otra propuesta de paz y otro modelo, de lo masculino, y lo femenino, los derechos de mujeres y hombres.

Cuando se piensa en un modelo de desarrollo para la paz, se piensa en lo colectivo y en una masculinidad alternativa que favorezca prácticas de paz y una cultura de paz.

¡Lo que hay es trabajo! Apostarle a un modelo de sociedad desde masculinidades alternativas. En la masculinidad patriarcal el modelo de desarrollo que impera es la depredación de la naturaleza; en cambio, una sociedad para la paz debe operar en una cultura de paz, en la ética del cuidado de las personas, mujeres, niños y la naturaleza, en el tema del medio ambiente, se debe incluir el tema de “género”.

Debemos llegar a un modelo de sociedad, a un modelo de economía, de relaciones humanas, un sistema educativo diferente. “Pongámosle a todo un enfoque de “género” que incorporará derechos de las mujeres y nuevas masculinidades”.

FSJ:¿Cómo podría incorporarse la masculinidad alternativa al proceso de postconflicto armado y reconciliación?

JOR: Una ruta sería que a partir de ese acuerdo de paz se diseñen políticas publicas que incorporen perspectivas de masculinidades alternativas. También es importante que haya interlocución con hombres de masculinidades alternativas y replantear enfoques educativos centrados en propuestas de paz, y cuidado de la naturaleza, repensar desde las masculinidades alternativas y desde las mujeres, desde ambas perspectivas.

FSJ: ¿Qué papel jugaría ésta masculinidad en los procesos de reconciliación y en la garantía de no repetición de las violencias en las cuales los hombres han sido principales protagonistas?

JOR: Una masculinidad alternativa garantizaría que los procesos de reconciliación sean efectivos y que no haya repetición. Un hombre que haya repensando su masculinidad no va a repetir, va a ser militante de su nueva identidad. Una masculinidad alternativa le permitiría pedir perdón, asumir su responsabilidad política y reconciliarse.

FSJ: ¿Podrá esa “nueva” masculinidad romper con la relación viciada entre masculinidad, violencia y poder establecida en el marco del conflicto armado?

JOR: Sí yo creo que sí. Desde las masculinidades liberadoras se pueden romper esas relaciones entre poder, masculinidad y violencia.

FSJ: ¿Cuál es la actitud de un hombre cuya masculinidad es redefinida cuando está fuera de cualquier grupo armado que lo validaba colectivamente? ¿Cuál es su reto?

JOR: Nosotros diseñamos un proyecto con reinsertados, de diferentes grupos, y la experiencia fue valiosa, para hombres y mujeres, por la posibilidad de mejorar su calidad de vida. Ese trabajo realizado con familias nos mostró una ruta de trabajo a seguir, pero lamentablemente el gobierno no ofreció las condiciones para continuar con el proceso.

FSJ: ¿Es difícil convencer a un hombre de la importancia de expresar sus emociones y desmontar esa idea erróneas de que sensibilidad es igual a debilidad?

JOR: No los convencemos, les damos la oportunidad para que lo hagan y ellos lo hacen. La metodología que hemos usado durante los 20 años de trabajo ha sido “entrar por el cuerpo”, las emociones y luego ofrecer la teoría. Ellos se sintonizan con su propia historia y con nuestra metodología.

Nota:

i Uribe, María Victoria. Matar, rematar y contramatar: las masacres en Colombia. 1990, página 187.

Fernanda Sánchez Jaramillo, periodista, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria.

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El voto femenino y la lucha de clases

jueves, septiembre 04, 2014

Rosa Luxemburg

Marxists.org «¿Por qué no hay organizaciones de mujeres trabajadoras en Alemania? ¿Por qué se sabe tan poco del movimiento de mujeres obreras?». Con estas palabras Emma Ihrer, una de las fundadoras del movimiento de mujeres proletarias en Alemania, introducía en 1898 su obra Mujeres obreras en la lucha de clases. Apenas han transcurrido catorce años desde entonces, y el movimiento de mujeres proletarias ha conocido una gran expansión. Más de ciento cincuenta mil trabajadoras sindicadas constituyen el núcleo más activo en la lucha económica del proletariado. Muchos miles de mujeres políticamente organizadas se han alineado tras la bandera de la socialdemocracia: el órgano de las mujeres socialdemócratas [Die Gleichheit, editado por Clara Zetkin] tiene más de cien mil suscriptoras; el voto femenino es uno de los puntos vitales del programa de la social democracia.

Pero es posible que precisamente estos datos lleven a algunos a subestimar la importancia de la lucha por el sufragio femenino. Pueden pensar: aun sin la igualdad de derechos políticos del sexo débil hemos hecho enormes progresos tanto en la educación como en la organización de las mujeres. Por lo tanto, el voto femenino no es ninguna necesidad urgente. Quien piense así, se equivoca. El extraordinario despertar político y sindical de las masas proletarias femeninas en los últimos quince años ha sido posible sólo gracias a que las mujeres trabajadoras, a pesar de estar privadas de sus derechos, se interesaron vivamente por las luchas políticas y parlamentarias de su clase. Hasta este momento, las mujeres proletarias viven del voto masculino, en el que indudablemente toman parte, aunque de forma indirecta. Las campañas electorales son una causa común de los hombres y de las mujeres de la clase obrera. En todos los mítines electorales de la social-democracia las mujeres constituyen ya una gran parte, a veces incluso la mayoría. Siempre están interesadas y se sienten apasionadamente implicadas. En todos aquellos distritos en que existe una fuerte organización socialdemócrata, las mujeres ayudan en la campaña. Y son las mujeres las que llevan a cabo el inestimable trabajo de distribuir panfletos y recoger suscripciones para la prensa socialdemócrata, esa arma tan importante en las campañas.

El estado capitalista no ha podido evitar que las mujeres del pueblo asuman todas estas obligaciones y esfuerzos en la vida política. Faso a paso, el Estado se ha visto obligado a garantizarles los derechos de asociación y de reunión. Sólo les niega el último derecho político: el derecho al voto, que les permita elegir directamente a los representantes populares en el parlamento y en la administración, y que les permita ser, asimismo, un miembro electo de estos cuerpos. Pero aquí, como en todos los ámbitos de la sociedad, el lema es: «¡Ojo con empezar cosas nuevas!» Pero las cosas ya han empezado. El actual Estado claudicó ante las mujeres proletarias al admitirlas en las asambleas públicas y en las asociaciones políticas. Pero el Estado no cedió aquí por voluntad propia, sino por necesidad, bajo la presión irresistible del auge de la clase obrera. Y fue también el apasionado empuje de las mujeres proletarias mismas lo que forzó al Estado policíaco pruso-germano a renunciar al famoso «sector de mujeres» [el «sector de mujeres» instituido en 1902 por el ministro prusiano Von Hammerstein obligaba a reservar en las reuniones políticas una sección especial para las mujeres] en las reuniones y abrir las puertas de las organizaciones políticas a las mujeres. La bola de nieve empezaba a rodar más deprisa. Gracias al derecho de asociación y de reunión las mujeres proletarias han tomado una parte activísima en la vida parlamentaria y en las campañas electorales. La consecuencia inevitable, el resultado lógico del movimiento es que hoy millones de mujeres proletarias reclaman desafiantes y llenas de confianza: ¡Queremos el voto!

Hace tiempo, en la maravillosa era del absolutismo pre-1848, se decía que la clase obrera no estaba lo «suficientemente madura» para tener derechos políticos. Esto no puede decirse de las mujeres proletarias actualmente, porque han demostrado sobradamente su madurez política. Todo el mundo sabe que sin ellas, sin la ayuda entusiasta de las mujeres proletarias, el partido socialdemócrata no habría alcanzado la brillante victoria del 12 de enero [1912], no habría obtenido los 4 1/4 millones de votos. En cualquier caso la clase obrera siempre ha tenido que demostrar su madurez para las libertades políticas por medio de un movimiento de masas revolucionario. Sólo cuando el Emperador por la Gracia de Dios y cuando los mejores y más nobles hombres de la nación sintieron realmente el calloso puño del proletariado en su carne y su rodilla en sus pechos, sólo entonces entendieron inmediatamente la «madurez» política del pueblo. Hoy les toca a las mujeres proletarias evidenciar su madurez al estado ca-pitalista; y ello mediante un constante y poderoso movimiento de masas que debe utilizar todos los medios de la lucha proletaria.

El objetivo es el voto femenino, pero el movimiento de masas para conseguirlo no es tarea para las mujeres solamente, sino una responsabilidad común de clase, de las mujeres y de los hombres del proletariado. Porque la actual ausencia de derechos de las mujeres en Alemania es sólo un eslabón de la cadena de la reacción: la monarquía. En la moderna Alemania, de capitalismo avanzado y altamente industrializada, del siglo veinte, en la era de la electricidad y de los aviones, la falta de derechos políticos para la mujer es un residuo del pasado muerto pero también el resultado del dominio del Emperador por la Gracia de Dios. Ambos fenómenos -el instrumento divino como el poder más importante de la vida política, y la mujer, casta en un rincón de su casa, indiferente a las tormentas de la vida pública, a la política y a la lucha de clases- hunden sus raíces en las podridas condiciones del campo y de los gremios en la dudad. En aquellos tiempos eran justificables y necesarios. Pero tanto la monarquía como la falta de derechos de la mujer, han sido desbordados por el desarrollo del capitalismo moderno, son hoy ridículas caricaturas. Pero siguen en pie en nuestra sociedad moderna no porque la gente olvidara abolirlos, ni tampoco a causa de la persistencia e inercia de las circunstancias. No, todavía existen porque ambos -la monarquía, y la mujer privada de sus derechos- se han convertido en instrumentos poderosos en manos de los enemigos del pueblo. Los peores y más brutales defensores de la explotación y esclavización del proletariado se atrincheran tras el trono y el altar, pero también tras la esclavitud política de las mujeres. La monarquía y la falta de derechos de la mujer se han convertido en los instrumentos más importantes de la dominación capitalista de clase.

En realidad se trata para el Estado actual de negar el voto a las mujeres obreras, y sólo a ellas. Teme, acertadamente, que puedan ser una amenaza para las instituciones tradicionales de la dominación de clase, por ejemplo, para el militarismo (del que ninguna mujer obrera con cabeza puede dejar de ser su enemiga mortal), la monarquía, el sistema fraudulento de impuestos sobre la alimentación y los medios de vida, etc. El voto femenino aterra al actual Estado capitalista porque tras él están los millones de mujeres que reforzarían al enemigo interior, es decir, a la socialdemocracia. Si se tratara del voto de las damas burguesas, el Estado capitalista lo considerará como un apoyo para la reacción. La mayoría de estas mujeres burguesas, que actúan como leonas en la lucha contra los «privilegios masculinos», se alinearían como dóciles corderitos en las filas de la reacción conservadora y clerical si tuvieran derecho al voto. Serían incluso mucho más reaccionarias que la parte masculina de su clase. A excepción de las pocas que tienen alguna profesión o trabajo, las mujeres de la burguesía no participan en la producción social. No son más que co-consumidoras de la plusvalía que sus hombres extraen del proletariado. Son los parásitos de los parásitos del cuerpo social. Y los consumidores son a menudo mucho más crueles que los agentes directos de la dominación y la explotación de clase a la hora de defender su «derecho» a una vida parasitaria. La historia de todas las grandes luchas revolucionarias lo confirma de una forma horrible. La gran Revolución francesa, por ejemplo. Tras la caída de los jacobinos, cuando Robespierre fue llevado al lugar de la ejecución, las mujeres de la burguesía triunfante bailaban desnudas en las calles, bailaban de gozo alrededor del héroe caído de la revolución. Y en 1871, en París, cuando la heroica Comuna obrera fue aplastada por los cañones, las radiantes mujeres de la burguesía fueron incluso más lejos que sus hombres en su sangrienta venganza contra el proletariado derrotado. Las mujeres de las clases propietarias defenderán siempre fanáticamente la explotación y la esclavitud del pueblo trabajador gracias al cual reciben indirectamente los medios para su existencia socialmente inútil.

Económica y socialmente, las mujeres de las clases explotadoras no son un sector independiente de la población. Su única función social es la de ser instrumentos para la reproducción natural de las clases dominantes. Por el contrario, las mujeres del proletariado son económicamente independientes y socialmente tan productivas como el hombre. Pero no en el sentido de que con su trabajo doméstico ayuden a que los hombres puedan, con su miserable salario, mantener la existencia cotidiana de la familia y criar a los hijos. Este tipo de trabajo no es productivo en el sentido del actual orden económico capitalista, a pesar de que, en mil pequeños esfuerzos, arroje como resultado una prestación gigantesca en autosacrificio y gasto de energía. Pero éste es asunto privado del proletariado, su felicidad y su bendición, y por ello inexistente para nuestra sociedad actual. Mientras domine el capital y el trabajo asalariado, sólo el trabajo que produce plusvalía, que crea beneficio capitalista, puede considerarse trabajo productivo. Desde este punto de vista, la bailarina del music-hall cuyas piernas suponen un beneficio para el bolsillo del empresario, es una trabajadora productiva, mientras que el del grueso de mujeres y madres proletarias dentro de las cuatro paredes de sus casas se considera improductivo. Esto puede parecer brutal y demente, pero corresponde exactamente a la brutalidad y la demencia del actual sistema económico capitalista, y aprehender clara y agudamente esta realidad brutal es la primera tarea de las mujeres proletarias.

Porque precisamente desde este punto de vista la reivindicación de la mujer proletaria por la igualdad de derechos políticos está firmemente anclada sobre bases económicas. Hoy millones de mujeres proletarias crean beneficio capitalista como los hombres -en las fábricas, en las tiendas, en el campo, en la industria doméstica, en las oficinas, en almacenes. Son, por lo tanto, productivas en el sentido estricto de la sociedad actual. Cada día aumenta el número de mujeres explotadas por el capitalismo, cada nuevo progreso industrial o técnico crea nuevos puestos de trabajo para mujeres en el ámbito de la maquinaria del beneficio capitalista. Y con ello cada día y cada avance industrial supone una nueva piedra en la firme fundamentación de la igualdad de derechos políticos de las mujeres. La educación y la inteligencia de la mujer se han hecho necesarios para el mecanismo económico. La típica mujer del «círculo familiar» patriarcal ya no responde a las necesidades de la industria y del comercio ni a las necesi-dades de la vida política. Claro que también en este aspecto el Estado capitalista ha olvidado sus deberes. Hasta ahora han sido los sindicatos y las organizaciones socialdemócratas las que más han hecho por el despertar espiritual y moral de las mujeres. Hace décadas que los obreros socialdemócratas eran ya conocidos como los más capaces e inteligentes. También hoy han sido los sindicatos y la socialdemocracia los que han sacado a las mujeres proletarias de su estrecha y triste existencia, de su miserable e insípida vida doméstica. La lucha de clases proletaria ha ampliado sus horizontes, las ha hecho más flexibles, ha desarrollado su mente, y les ha ofrecido grandes objetivos que justifiquen sus esfuerzos. El socialismo ha supuesto el renacimiento espiritual para las masas proletarias femeninas y con ello también las ha convertido, sin duda alguna, en una fuerza de trabajo más capaz y productiva para el capital.

Considerando todo lo dicho, la falta de derechos políticos de la mujer proletaria es una vil injusticia, porque además ha llegado a ser, hoy en día, una verdad a medias, dado que las mujeres masivamente toman parte activa en la vida política. Sin embargo, la socialdemocracia no utiliza en su lucha el argumento de la «injusticia». Ésta es la diferencia sustancial entre nosotros y el socialismo utópico, sentimental, de antes. Nosotros no dependemos de la justicia de la clase dominante, sino sólo del poder revolucionario de las masas obreras y del curso del desarrollo social que abona el camino para este poder. Así pues, la injusticia, en sí misma, no es ciertamente un argumento para acabar con las instituciones reaccionarias. Pero cuando el sentimiento de injusticia se apodera cada vez más de amplios sectores de la sociedad -dice Friedrich Engels, el cofundador del socialismo científico- es siempre una señal segura de que las bases económicas de la sociedad se tambalean considerablemente, y de que las actuales condiciones están en contradicción con el curso del desarrollo. El actual y poderoso movimiento de millones de mujeres proletarias que consideran su falta de derechos políticos como una vergonzosa injusticia, es una señal infalible de que las bases sociales del orden existente están podridas y de que sus días están contados.

Hace cien años, el francés Charles Fourier, uno de los primeros grandes pro-pagadores de los ideales socialistas, escribió estas memorables palabras: «En toda sociedad, el grado de emancipación de la mujer es la medida natural de la emancipación general». Esto es totalmente cierto para nuestra sociedad. La actual lucha de masas en favor de los derechos políticos de la mujer es sólo una expresión y una parte de la lucha general del proletariado por su liberación. En esto radica su fuerza y su futuro. Porque gracias al proletariado femenino, el sufragio universal, igual y directo para las mujeres supondría un inmenso avance e intensificación de la lucha de clases proletaria. Por esta razón la sociedad burguesa teme el voto femenino, y por esto también nosotros lo queremos conseguir y lo conseguiremos. Luchando por el voto de la mujer, aceleramos al mismo tiempo la hora en que la actual sociedad se desmorona en pedazos bajo el martillo del proletariado revolucionario.

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"Las empresas son responsables directas del feminicidio en Congo"

miércoles, septiembre 03, 2014

LUCÍA VILLA

Público Ponga el cronómetro. Espere cinco minutos y cuente hasta cuatro. Espere otros cinco minutos más y vuelva a contar. Después de media hora sumarán 24. Tras una hora serán ya 48 y así, sucesivamente... Este es, según el American Journal of Public Health, el ritmo al que miles de mujeres en República Democrática del Congo son violadas, torturadas y mutiladas por los grupos rebeldes desde que comenzara el conflicto en 1996.

Caddy Adzuba, periodista y activista congoleña de tan sólo 32 años, dedica su vida a denunciar las atrocidades que se cometen contra las mujeres en su país. Lo hace casi a tiempo completo: trabaja para Radio Okapi, la emisora de la ONU en Congo; es miembro de la Asociación de Mujeres de Medios de Comunicación (AFEM) y colabora en la reinserción de las víctimas con el colectivo AFIDEP. Sus últimas vacaciones las ha pasado en España, en una gira por diferentes ciudades para seguir reclamando la acción de la comunidad internacional y decir que "ya está bien", que es suficiente. Desde que comenzó en esto hace una década no hay quien la haga callar, aunque es consciente del riesgo que corre. En 2009 fue oficialmente amenazada de muerte en su país y reconoce que a veces se le quitan las ganas de seguir. "Yo también quiero vivir tranquila", dice con ojos abatidos desde la silenciosa sala de reuniones de un hotel madrileño. Pocos minutos antes de comenzar esta entrevista, Caddy ha recibido la noticia del asesinato de un colega y amigo.

El feminicidio en la República Democrática del Congo es, posiblemente, uno de los más graves del mundo. Estamos hablando de cuatro mujeres violadas cada cinco minutos, 400.000 al año, durante los 17 años que dura ya el conflicto... ¿Cómo se explica tanta impunidad?

Se explica porque hay grandes potencias detrás de esta violencia, grandes intereses detrás de las violaciones. En el plano internacional no hay interés por la situación y los medios no se interesan por esta cuestión. Por eso no se ha encontrado una solución sostenible al conflicto. Sin embargo, vemos conflictos que son también cruentos, pero que no tienen la amplitud del conflicto del Congo, y que sí aparecen en los medios cada día. Esta es la situación.

Habla de "grandes intereses". Todas estas atrocidades están ocurriendo en uno de los países con mayor riqueza natural del mundo: diamantes, piedras preciosas, coltán y otros minerales muy cotizados. Usted ha denunciado el papel de las multinacionales del norte en el conflicto congoleño. ¿Las considera responsables?

La relación que hay entre los intereses de las multinacionales y las violaciones sexuales es muy clara. Es posible que las multinacionales no sean conscientes del impacto de sus acciones en la población civil congoleña... o si lo saben, les da igual. Conciben a la población como insectos a los que pueden destruir sin pensar en las consecuencias. La cuestión es que tienen necesidad de estos minerales preciosos y para acceder a ellos financian a los grupos armados. Ellos compran los minerales a los rebeldes y con ese dinero, que ellos pagan, lo rebeldes continúan la guerra. Y si continúa la guerra, continúan las violaciones a las mujeres. Asi que, ¿quiénes son los responsables? Las multinacionales son tan responsables de la guerra como aquellos que perpetran la violencia, porque son ellos los que dan los medios. Sin medios los rebeldes no podrían tener las armas con las que hacen las cosas que hacen. Yo pienso que son las primeras responsables y creo que deberían parar ya porque es demasiado.


¿Y los Gobiernos de los países de donde provienen estas empresas, todos ellos grandes defensores de los derechos humanos?


Sabemos cómo se financian y de dónde vienen los fondos de muchos de los gobiernos. Muchas veces las multinacionales financian gobiernos. Detrás de la riqueza de muchos países está la riqueza de las multinacionales. Aunque estos países proclamen la defensa de los derechos humanos, a la vez están contribuyendo a su violación. Es pura apariencia. Por eso nosotros siempre les instamos a respetar los derechos recogidos en las convenciones. Los derechos humanos tienen que ser aplicados no solamente en terreno occidental, sino también en África. Y hay que dejar a los africanos vivir su vida, que se organicen como quieran.

Más que de violencia contra la mujer, para el caso del Congo usted habla de "genocidio"...

Es que es más que violencia sexual, porque el objetivo de estos actos de violencia es exterminar a una apte de la comunidad. Si pensamos en la definición jurídica de genocidio, se refiere al acto planificado y organizado de acabar con una comunidad o una población completa. Aunque no se sabe con certeza el número de mujeres que ha sufrido estos abusos, podemos decir que hay una planificación porque las cifras son absolutamente desorbitantes. La cuestión no es que sean violadas, sino que después de que esto ocurre quedan destruidas, se convierten en población inútil que no puede volver a su ocupación previa. Muchísimas de ellas han muerto a consecuencia de la violencia sexual. Entonces, ¿por qué no podemos hablar de genocidio contra las mujeres? A mí me parece que encaja con la definición de derecho internacional sobre genocidio. A nosotros nos gustaría que se hablara de feminicidio.

Después de tantos años de barbarie y atrocidades contra las mujeres sin que nadie haya hecho nada para ponerle remedio ¿La sociedad se resigna a algo con lo que tiene que convivir?

Voy a responder con otra pregunta para que podáis comprender. ¿Piensas que alguien se puede habituar a tener hambre?, ¿Crees que te puedes acostumbrar? La respuesta es 'no', porque tu corazón no lo soporta. Además de todos los signos físicos externos que indican malnutrición, tu corazón no puede comprender que esto esté ocurriendo. Es lo mismo con la violencia sexual. Nadie se puede acostumbrar a esta situación. Cuando vas a un pueblo y escuchas que allí se han violado a tantas mujeres, piensas: "ha vuelto a ocurrir". Pero cuando ocurre en tu casa y son tus hijas y tu mujer las que han sido violadas, no lo soportas.

Se conoce la situación, se sabe que se están violando mujeres, pero cuando te ocurre a ti te vuelves loco, no lo aceptas, hay signos externos, traumatismos. Pienso que la población civil nunca se va a habituar a esto.

Y cuando la guerra acabe, ¿crees que la sociedad congoleña se podrá recuperar de algo así?

Hay esfuerzos que se están haciendo día a día para ayudar a las víctimas. Hay proyectos de asistencia psicológica y también proyectos que ponen el acento en la reinserción de las víctimas porque después de la violencia sexual muchas familias se dislocan. El padre está por un lado, los hijos por otro, la madre por otro... la cohesión y el núcleo familiar deja de existir. Así que además de la reparación física y mental, tenemos que llevar a cabo una reunificación familiar para estas familias que han sido separadas. Pero para llegar a esto es necesario que la guerra termine, tiene que producirse un espacio de paz para que esta reunificación tenga efecto. Para reconstruirnos como sociedad es necesario que la guerra acabe, necesitamos calma para trabajar. Necesitamos ayuda de la comunidad internacional para esto, pero nosotros como congoleños nos vamos a ocupar de la reparación y las consecuencias.

El caso de las violaciones de mujeres en Congo tiene una doble cara. Del otro lado de la barbarie están, muchas veces, niños soldado entrenados desde muy pequeños para matar y violar. Son perpetradores, pero también son víctimas...

Son verdaderas víctimas. Los niños no tienen capacidad para reflexionar y les entrenan para hacer lo que hacen y les obligan a ello. Y sin ser conscientes lo hacen. ¿Por qué los rebeldes los reclutan? Porque los utilizan como quieren, es fácil manipularles, trabajar su psicología y convertir al niño en una máquina de matar. Otro trabajo que la sociedad civil congoleña debe hacer es recuperar a estos niños, reinsertarles y destraumatizarles. Son muchos los casos de niños que dejaron los grupos armados, fueron desmovilizados y cuando vuelven a la sociedad se vuelven completamente locos porque han vivido los peores horrores.

En este contexto, ¿es posible intentar llegar a una reconciliación entre ambos grupos de víctimas, mujeres y ex niños soldado?

Bueno, no es una reconciliación, es una reinserción socio-económica la que hay que hacer con ellos. No podemos pensar en una reconciliación entre víctimas, es un mal procedimiento. Porque incluso a veces son los hijos de estas mujeres violadas los que más tarde son secuestrados y entrenados para convertirse en niños soldado. Lo que hacemos es recuperar a esos niños cuando son todavía menores de edad. Reinsertarles y llevarles a la escuela para que puedan retomar su vida normal. Si tienen 16 o 17 años y ya es demasiado tarde para volver a la escuela, se les manda a proyectos de formación profesional. Después hay un acompañamiento para la reinserción económica y social.

Si se da el caso de que el joven va a ser reinsertado en una zona en la que él ha participado como perpetrador, se pide a los responsables de la zona, que suelen ser líderes tradicionales, que comiencen un diálogo social. Presentan los niños a la comunidad y el niño empieza a contar todo lo que ha vivido y se da una suerte de terapia comunitaria. La comunidad les acoge y sensibilizamos a las comunidades para que protejan a estos niños que son psicológicamente muy frágiles y tienden a recaer en los grupos armados. La comunidad tiene ese papel de vigilar que no recaigan.

Usted trabaja con mujeres que han sido víctimas de los abusos, violaciones y mutilaciones.¿Cómo es el proceso de reinserciónpara ellas?¿Qué vida llevan la mayoría después de haber vivido experiencias tan traumáticas?

Lo primero que hay que hacer es buscar cuidados médicos y después las mujeres van a centros especiales gratuitos para las víctimas, que se llaman centros de tránsito. Lo que se les enseña es que tienen que volver a las comunidades a las que pertenecían y convertirse en las líderes del proceso de sensibilización para que no siga ocurriendo lo que ocurre. Aprenden a protegerse de la violencia sexual y construyen grupos de alerta en sus comunidades para avisar sobre lo que está pasando y evitar que ocurra. Son centros que transforman su pena en coraje.

¿Y aceptan pasar por ese proceso?

Todas las víctimas lo rechazan de primera. Ha sido muy difícil conseguir que hablaran. Muchas no quieren decir que han sido violadas. Hablar de eso es un tabú. Este es el motivo por el que creamos AFEM, porque es la manera que teníamos, a través de la radio, de llegar a estas mujeres para convencerlas de que empezaran a denunciar los crímenes. Hace años nadie hablaba y ahora lo hacen la mitad de estas víctimas. Como nosotros decimos, hablar es actuar. Pero sigue habiendo muchas mujeres que no aceptan hablar y que no quieren curarse. Hace falta mucho coraje para hablar de lo ocurrido y presentarse en los centros de salud y buscar ayuda. Por eso no sabemos con exactitud cuántas mujeres sufren la violencia sexual en Congo. Las cifras que tenemos es de las que acuden a los centros médicos.

AFEM ha llevado ante la Corte Penal Internacional (CPI) y el Senado de EEUU los casos de violencia sexual en el Congo. ¿Qué esperáis de la justicia internacional?

"No sabemos con exactitud cuántas mujeres han sido violadas. Muchas no quieren hablar" La asociación es contraparte de la CPI y tenemos proyectos con ellos de sensibilización que tiene como objetivo que estas mujeres se constituyan como testigos para poder ir a testificar ante la CPI. El primer gran paso fue ir a la CPI para demandar que los crímenes sexuales fueran considerados como crímenes de guerra y eso ha sido acordado y seguimos trabajando conjuntamente.

¿Crees que algún día los criminales serán juzgados?

Seguro, si. Tenemos mucha esperanza. Hay una gran cantidad de órdenes de arresto a nivel internacional. Hay una lista de líderes de grupos armados que están reconocidos como instigadores de los crímenes y una lista de países a los que no pueden acudir porque serían arrestados.

Usted y sus compañeras están amenazadas de muerte como consecuencia a sus denuncias. ¿Se ha planteado si merece la pena?

Si. Como ser humano, yo también tengo ganas de vivir tranquila, no tener miedo todo el tiempo y no preguntarte constantemente si mañana vas a seguir viviendo, no preguntarte las consecuencias que van a tener tus acciones porque hay algunos compañeros que han sido asesinados. De hecho, me acabo de enterar de que un colega periodista ha sido asesinado hace dos días al norte del país.

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Premio Príncipe de Asturias a la denuncia de la violencia sexual contra las mujeres

EUROPA PRESS La periodista congoleña Caddy Adzuba ha sido galardonada este miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 que se celebra en el hotel de la Reconquista de Oviedo.

Caddy Adzuba nació en Bukavu, República Democrática del Congo, en 1981. Es licenciada en Derecho por la Universidad Oficial de Bukay y ha trabajado para la organización no gubernamental Search for Common Ground (EEUU). Actualmente, es periodista de Radio Okapi, emisora de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO), que, desde 2002, emite en todo el país. Está amenazada de muerte desde que denunció la violencia sexual que sufren las mujeres de su país, en guerra desde 1996. Ha estado a punto de morir asesinada en dos ocasiones y tiene protección de Naciones Unidas.

Reconocida activista por la libertad de prensa, la reconstrucción de la paz y los derechos humanos, especialmente los de la infancia y las mujeres en zonas de conflicto, Caddy Adzuba denuncia, a través del periodismo, las torturas y violaciones de las que son víctimas las mujeres y las niñas congoleñas y promueve su reinserción en una sociedad en la que son, por este hecho, repudiadas.

La activista aboga por la aplicación de las resoluciones 1.325 y 1.848 de Naciones Unidas, que condenan expresamente las violaciones a mujeres, niños y niñas en situaciones de conflicto armado. Además, apela a la conciencia de los dirigentes de países desarrollados y de multinacionales con intereses económicos en el Congo para invertir en la zona con el fin de impulsar una sociedad castigada por la pobreza y el conflicto bélico.

Miembro de la Asociación de Mujeres de Medios de Comunicación del Este del Congo, ha realizado distintas alegaciones a la Corte Penal Internacional y al Senado de los Estados Unidos, denunciando las violaciones de las mujeres de la República Democrática del Congo. Se calcula que, desde el inicio del conflicto, hay una media de cuarenta violaciones diarias de mujeres y niñas.

Es, también, miembro de la red Un Altavoz para el Silencio, un proyecto de la Fundación Euroárabe (España). Caddy Adzuba ha protagonizado el cortometraje PourQuoi? de la fotógrafa española Bárbara Allende Gil de Biedma, Ouka Leele, y de la productora Isabel Bettina, donde ella misma narra la historia real de una mujer violada y obligada a comerse a sus hijos durante su cautiverio como esclava sexual.

El objeto del corto es el de dar difusión a hechos como este, que sufren a diario las mujeres y niñas de su país, y de servir de apoyo a la periodista en su lucha por acabar con esta violencia. El corto se convirtió en el elemento central de la exposición PourQuoi? Un banquete cruel, de Ouka Lele, que se pudo visitar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta finales de mayo pasado.

Numerosos reconocimientos

Su valor personal y la repercusión social de su trabajo le han valido numerosos reconocimientos, como el Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado, de la Federación de Sindicatos de Periodistas (2009), y el de la Asociación de Mujeres Periodistas Club de las 25. En 2010 la Universidad de Málaga le otorgó el Premio Internacional Libertad de Prensa y, en 2012, recibió el Premio Mujer del Año del Consejo Regional del Valle de Aosta (Italia).

En esta edición concurrían un total de total de 40 candidaturas procedentes de Alemania, Argelia, Argentina, Bangladés, Bélgica, Bielorrusia, Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, China, Dinamarca, Emiratos Árabes, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Hungría, Irlanda, Líbano, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Democrática del Congo, República Democrática Popular de Corea, Rumanía, Rusia, Suiza, Ucrania y España.

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Cuba: Feminismo queer se abre espacio

lunes, septiembre 01, 2014

Helen Hernández Hormilla

(Especial de SEMlac).- De Anabel Mitjans pasó a llamarse Logbona Olukonee en 2011, una acción con la que reivindicó la herencia africana de su sangre y la acentuó en una perspectiva de vida "afro-céntrica", feminista y queer.

Desde esa postura crítica hacia las normas que establecen significados estancos para ser mujer, hombre, gay, lesbiana, trans (travesti, transgénero, transexual) o afrodescendiente, esta cubana de 29 años defiende los derechos sexuales y de género con estrategias poco comunes en su contexto.

Es profesora de Historia de Cuba en la Universidad Agraria de La Habana y una de las jóvenes que traen nuevos discursos y prácticas al feminismo de la isla caribeña, señalando confluencias entre las batallas contra el machismo, la homofobia, el racismo, el sexismo y la lesbofobia.

Hace unos años "salió del closet" y se enfrentó a los dolores de contradecir lo esperado en Cuba para su género. Viste ropa unisex, su cabeza está casi rapada y ama sin prejuicios a otra mujer; aunque no le gusta identificarse con estereotipos de feminidad, masculinidad o lesbianismo.

Autodefinirse queer rebasa esas concepciones e implica, en su criterio, una definición política que rompe con los binarismos e independiza a las personas.

"Vestirme de hombre ha sido liberador por la posibilidad de salir a la calle sin que me digan piropos o me toquen, lo que dice mucho de las sociedad en que vivimos", reflexiona en entrevista con SEMlac.

"Mientras más te acercas a lo masculino, más poder tienes; pero la masculinidad y la feminidad son construcciones que uno puede transformar, sin necesidad de repetir los rezagos del machismo, el poder y la violencia", considera la historiadora, sonriente y ajena a poses encartonadas.

¿Qué propones al identificarte queer?

"Lo queer es una teoría académica, un modo de pensar y una forma de vida que busca la liberación total de la persona, romper las barreras, estereotipos y esquemas construidos.

"Esta teoría sustenta, primeramente, que todas las nociones de lo femenino y lo masculino son construcciones impuestas por la sociedad y la cultura. En busca de ajustarnos a esos estereotipos se nos va la vida, pero pueden deshacerse porque son un performance, una representación.

"Aunque su difusión está muy marcada por la academia blanca norteamericana, con autoras como Judith Butler, la primera persona que introdujo el término queer fue Gloria Zardúa, una feminista chicana. Lo queer nace de una praxis feminista lésbica".

Pero en algunos espacios también se han convertido en una etiqueta. ¿Cómo acoplar esas ideas a la situación de Cuba?

"Esta teoría nació de una praxis feminista negra y tiene una validez importante para la diáspora africana y el mundo latino.

"Para la realidad cubana, lo queer ayuda a destruir las normatizaciones. Si eres mujer, negra y pobre, por ejemplo, incumples las normas de un mundo colonialista, heterosexual y patriarcal, que privilegia al hombre blanco, heterosexual y rico. Eres queer.

"Ser queer es una posición política, no una moda como asumen algunas personas. Yo no soy lesbiana y queer por moda, sino porque nací así. Cuando socializo este conocimiento, busco que la gente tenga armas para luchar y reconocerse".

En reacción a los altos precios de clubes estatales y privados para personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales) que han comenzado a florecer en La Habana, Mitjans creó en 2013 el proyecto Motivito, como alternativa de socialización para quienes no pueden costearse estas diversiones.

Tras la apariencia lúdica del proyecto, existe el objetivo de empoderar a las mujeres lesbianas y compartir herramientas conceptuales que les ayuden a enfrentar la discriminación.

"El mundo nocturno gay se está convirtiendo en un espacio homonormativo y de consumo capitalista, donde no tienen cabida las mujeres no heterosexuales y existe mucha prostitución", opina.

La primera acción ocurrió el 28 de febrero del pasado año en el Pabellón Cuba, uno de los sitios más céntricos de La Habana y sede de la Asociación Hermanos Saíz, de jóvenes artistas.

Allí se citaron personas LGBTI para ocuparlo "por asalto" y hacer visible que los espacios públicos están pensados, sobre todo, para personas heterosexuales.

"Es mi derecho salir a la calle con mi novia, besarla y abrazarla, sin el peligro de que ningún hombre nos moleste o sentir que nos miran y avergüenzan todo el tiempo", defiende la también integrante del autónomo Proyecto Arcoíris, que defiende los derechos LGBTI.

Luego hicieron una fiesta para lesbianas, costeada enteramente por Mitjans y algunos amigos, con más de 150 mujeres participantes que recibieron sueltos con conceptos de la teoría de género.

"Es bueno que las personas adquieran un lenguaje que les permita conocer su realidad y esa vez quisimos brindarles armas teóricas a las lesbianas", relata.

En junio pasado, el proyecto organizó la exposición Refracciones en la casa-galería del artista de la plástica Samuel Riera, con fotografías e instalaciones sobre personas queer en Estados Unidos y Cuba.

Impresos de manera artesanal, las y los asistentes se llevaron textos de afrofeministas y teóricas queer como Audre Lorde, Yuderkis Espinosa y bell hooks.

¿Por qué eliges la diversión para promover el cambio feminista?

"Como profesora y académica, he trabajado para defender a las mujeres, pero me doy cuenta de que no soy suficientemente escuchada en ese espacio. También parte de la producción feminista en la academia es aburrida, ortodoxa.

"Entonces pensé en buscar otras formas para interesar a la gente que no lee. Cuba es un país muy fiestero y es útil utilizar las fiestas desde otra perspectiva. Si la música que pongo la hizo una mujer feminista que dice: "no dejes que te golpeen", "independízate", "búscate tu propio dinero"; si antes de entrar a la fiesta reparto sueltos con información feminista; puedo educar en el proceso de diversión.

"Alrededor de estas fiestas puede crearse una comunidad. Si cada una pone un poquito, puede lograrse mucho. En Cuba existe una praxis feminista cotidiana, en la calle, que realizan mujeres de pueblo, sin que lo racionalicen o publiquen."

¿Cómo articular estos espacios con otros del activismo feminista en Cuba?

"Esa misma pregunta me la he hecho recurrentemente. Mi sueño como feminista es que todas las mujeres luchemos por una causa común, pero siento que, desgraciadamente, el feminismo en Cuba está separado.

"Quiero compartir mi lucha y la de las demás en pos de la emancipación de las mujeres en este país, pero me interesa trabajar desde la base, con la experiencia popular. No todos tienen acceso a la universidad, pero sí deberían tener acceso a una educación feminista y horizontal.

"Mujeres feministas con interés en trabajar desde esa perspectiva son mis aliadas".

¿Las feministas cubanas necesitan estar más unidas?

"Siento que necesitamos mayor solidaridad entre las mujeres y los hombres feministas. Esa solidaridad tiene que llegar. Tal vez mi discurso es muy radical porque está basado en el pensamiento afrofeminista, queer y anticapitalista. Cuando algunas personas escuchan eso, pueden no estar de acuerdo, porque ser así trae problemas.

"Hemos logrado muchas cosas en cuanto a la emancipación de la mujer en Cuba, pero nos quedan otras por conseguir en un país con una gran feminización de la pobreza y en el cual todavía las mujeres están sujetas al dominio patriarcal".

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Mañana entre en vigor en España el convenio europeo para prevenir la violencia contra las mujeres

AmecoPress. El convenio del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres, conocido como Convenio de Estambul -ciudad en la que se aprobó en 2011-, entra este viernes 1 de agosto en vigor en once de los trece países que lo han ratificado, entre ellos España.

El tratado está centrado en la detección, prevención y lucha contra todas las formas de violencia sobre las mujeres, desde el maltrato a manos de su pareja o expareja hasta el matrimonio forzoso, la mutilación genital femenina o la trata con fines de explotación, y compromete al Estado que lo ratifica a adoptar medidas legislativas, punitivas y de información y sensibilización para perseguir estos delitos y proteger a las víctimas.

También persigue contribuir a la eliminación de toda forma de discriminación y promover la igualdad real entre mujeres y hombres, mediante la autonomía de las primeras, para lo cual apoya a las organizaciones civiles y las fuerzas y cuerpos de seguridad a fin de que cooperen de manera eficaz en un enfoque integral.

El Convenio de Estambul define y criminaliza varias formas de violencia contra las mujeres. Sobresalen, entre ellas, el matrimonio forzoso, la mutilación genital femenina, el acoso sexual y la violencia física y psicológica contra las mujeres.

A la par, establece un mecanismo de seguimiento específico para garantizar la aplicación efectiva de sus disposiciones por los Estados comprometidos, así como la creación de un grupo de expertos independientes para examinar si los países ratificantes cumplen o no sus compromisos.

De algún modo, el Convenio de Estambul se propone atacar las causas que originan la violencia contra las mujeres y aboga por cambiar estereotipos, perseguir a los culpables. Pero, sobre todo, impulsa que los Estados criminalicen de forma jurídica, con duras penas, todas las formas de violencia que atentan contra las mujeres, lo que ya ha empezado a acontecer.

El artículo 17 de la Convención de Estambul es específico sobre el papel del sector privado y los medios de comunicación, así como su participación en el desarrollo de políticas y directrices a fin de modificar los actuales modelos que promueven la violencia contra las mujeres con contenidos degradantes sobre violencia sexual, muy

"¡Actúa contra las violaciones! ¡Utiliza la Convención de Estambul!". Con esta campaña en 33 países de Europa, celebrada en diciembre del año pasado, se dio a conocer ampliamente el Convenio del Consejo de Europa, con el cual el continente ha abierto el camino para establecer un marco jurídico propicio que proteja a las mujeres contra todas las formas de violencia.

La elaboración del Convenio de Estambul le valió al Consejo de Europa el VIII "Premio de Reconocimiento a la labor más destacada en la Erradicación de la Violencia de Género 2012", concedido por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

Ese es el primer tratado europeo que aborda específicamente la violencia contra las mujeres y la violencia de género. Los países que lo ratifiquen deberán establecer, además, servicios como líneas de asistencia telefónica, centros de acogida, servicios médicos, orientación y asistencia legal.

España, que ratificó el convenio el pasado mes de abril, se compromete, entre otras medidas, a perseguir internacionalmente la mutilación genital femenina cuando la haya cometido un español o residente habitual en el país sobre una víctima que cumpla una de estas características, sin que sus restricciones de la justicia universal puedan ser impedimento.

Asimismo, contrae otras obligaciones, como adoptar las medidas necesarias para que la persecución por razón de género sea tenida en cuenta como causa para obtener asilo o protección subsidiaria. España, en toda su historia, sólo ha concedido la protección por motivo de género en una ocasión, se trataba de una víctima de trata.

En este sentido, establece que las partes firmantes "adoptarán las medidas legislativas o de otro tipo necesarias para desarrollar procedimientos de acogida sensibles al género y servicios de apoyo a los solicitantes de asilo, así como directrices basadas en el género y procedimientos de asilo sensibles al género, incluidos los relativos a la obtención del estatuto de refugiado y a la solicitud de protección internacional".

El Convenio va más allá y recuerda a los Estados el principio internacional de no devolución, de manera que les compromete a adoptar las medidas necesarias para respetarlo a fin de garantizar que "las víctimas de violencia contra las mujeres necesitadas de protección, con independencia de su condición o de su lugar de residencia, no puedan ser devueltas en circunstancia alguna a un país en el que su vida pudiera estar en peligro o en el que pudieran ser víctimas de tortura o de tratos o daños inhumanos o degradantes".

Otros compromisos recogidos en el texto son la obligación de adoptar una legislación específica contra la violencia de género (La Ley Integral cumple ahora 10 años) que incluya la posibilidad de adoptar órdenes y medidas de protección urgente para las víctimas, prohíba los sistemas de mediación o conciliación en estos casos y que tome como agravante el parentesco, entre otras medidas vigentes en el sistema judicial actual.

Pérdida de custodia para los maltratadores

También plantea la posibilidad de que los jueces y juezas dicten "la pérdida de sus derechos dimanantes de la patria potestad (del maltratador) si el interés superior del menor, que puede incluir la seguridad de la víctima, no se puede garantizar de ninguna otra forma" o que se arbitren mecanismos de seguimiento y vigilancia de los condenados por estos delitos de violencia sobre las mujeres.

Sobre este asunto, el Convenio dice que "las Partes tomarán las medidas legislativas u otras necesarias para que, en el momento de estipular los derechos de custodia y visita relativos a los hijos, se tengan en cuenta los incidentes de violencia" así como para que "el ejercicio de ningún derecho de visita o custodia ponga en peligro los derechos y la seguridad de la víctima y de los niños".

Para el seguimiento de los compromisos adquiridos con la ratificación, el Convenio prevé la creación del Grupo de Expertos en la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (GREVIO), que estará integrado por un mínimo de 10 y un máximo de 15 miembros de países diferentes y con una participación equilibrada tanto en términos de género como a nivel disciplinar, que tendrá un mandato de cuatro años.

El GREVIO visitará los Estados, recibirá información de organizaciones sociales y organismos oficiales y elaborará un informe con sugerencias que serán elevadas al país afectado y al Comité en el que tendrán presencia todos los que hayan ratificado el Convenio. De este Comité saldrán las recomendaciones al país en cuestión en relación con el cumplimiento de los compromisos adquiridos y serán públicas.

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Dominicana: Hombres ganan más que mujeres con igual capacidad

Mercedes Alonso Romero

(SEMlac).- El desempleo en mujeres jóvenes triplica la tasa nacional en República Dominicana, donde una muchacha entre 15 y 24 años tiene el triple de probabilidades de no hallar empleo, ante un hombre en iguales condiciones.

Así lo refirió la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, el 28 de agosto, durante una conferencia magistral dictada en el "Foro de Diversidad", organizado por la empresa Philip Morris Dominicana, en Santiago de los Caballeros, segunda ciudad en importancia del país.

"El momento de la igualdad entre hombres y mujeres es ahora; el momento de poner fin a la violencia de género es ahora; el momento de crear mayores y mejores oportunidades para la mujer es ahora", afirmó Cedeño, cuyas palabras fueron reproducidas por destacados medios de prensa, como el vespertino El Nacional.

La Vicepresidenta del país precisó que si un hombre y una mujer ocupan un mismo puesto laboral, con similares capacidades, él gana 27 por ciento más que ella.

De igual forma, de 10 puestos de trabajo existentes, hay seis que están ocupados por hombres.

Cedeño resaltó que la mayor parte de las mujeres con una ocupación están en el sector informal, lo que les impide tener seguridad social y beneficios laborales.

Los medios destacaron su llamado a las empresas a apoyar el desarrollo femenino con oportunidades, "porque su inserción laboral y acceso equitativo es impostergable", subrayó Cedeño y de inmediato destacó el ejemplo de Philip Morris en su propósito de invertir en la mujer.

La gerente general de esa empresa en República Dominicana, Liliana Cabeza, se refirió al reto de transición que enfrentan muchas empleadas allí, "una necesidad inherente de balancear su rol de madre, esposa y ejecutiva", abundó.

"Este encuentro lo desarrollamos con el fin de destacar ejemplos de mujeres de éxito ante importantes retos profesionales", observó la directiva.

Brecha y paradojas

Los perjuicios salariales de mujeres con respecto a los hombres marcan profundas desigualdades en el mundo del trabajo en República Dominicana.

La Tasa Global de Participación (TGP), o lo que es igual, la relación porcentual entre la población económicamente activa y la que está en edad laboral, es de 69,8 por ciento para el sexo masculino y de 44,9 para el femenino, según datos de la última Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar), 2013.

Levantada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y publicada por el periódico Listín Diario, el pasado 16 de junio, la pesquisa indica mayor brecha de género en la zona rural, con 72 por ciento para los hombres y 37,4 para las mujeres. En la zona urbana, 68,9 por ciento corresponde a hombres y 47,3 las mujeres.

El Banco Mundial publicó el pasado 13 de marzo un estudio que reprodujeron los medios digitales DominicanosHoy y Acento.Com, en el cual expone que la economía dominicana creció el año pasado en 4,1 por ciento, por encima de la media de los países de América Latina.

Sin embargo, especifica que la nación caribeña no ha sido capaz de superar el lastre de la pobreza, que afecta a cuatro millones de personas.

Citado por los medios, el gobernador del Banco Central (BC), Héctor Valdez Albizu, afirmó que pese al crecimiento de la economía local frente a otras de América Latina, los organismos internacionales reconocen la persistente grieta entre ricos y pobres.

Advierten, además, que esta desigualdad ha limitado el progreso social e impedirá cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), propuesta por los miembros de la ONU para ser alcanzados en 2015.

"La República Dominicana también está rezagada en la generación de empleo decente, otro de los desafíos de la nación", concluye el referido informe del Banco Mundial (BM).

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Músculos, cuerpo político y poder

lunes, agosto 25, 2014

Willey Peñuela

"La única cosa que respeta el poder, es el poder" Malcolm X.

La política es razón y fuerza. Las razones que nos asisten son innegables, históricas, profundas.

En cuanto a la fuerza, hemos resistido 15 años de conspiración del imperialismo al tiempo que edificamos las bases de una nueva sociedad. La fuerza de Chávez rompió la historia venezolana (con moldes incluidos) y se ha hecho una invencible referencia internacional. Sin embargo, el cuerpo político chavista tiene músculos que debe ejercitar, tonificar y desarrollar, para que nada se atrofie, nunca.

En lo económico la disputa es fuerte y el control se ha dificultado. No luchamos sólo contra los saqueadores, parasitarios y revendedores de oficio, sino también culturalmente, para que nuestra sociedad no se haga parasitaria y revendedora. Afortunadamente, el chavismo existe y es digno. Y la mayoría del pueblo se ha forjado en el trabajo de siglos. Pero no nos ha bastado instalar nuevas condiciones objetivas. Ha quedado demostrado, en nuestras experiencias piloto, que la transformación de las bases materiales no determina las condiciones subjetivas, sino influye en ellas, que es distinto.

En lo económico, no estamos pasando una coyuntura, estamos viviendo una expresión de un problema estructural de nuestra economía, consecuencia del rentismo petrolero impuesto por los parásitos adecos y copeyanos, cuya cultura improductiva del dinero fácil nos ha costado revertir.

La ofensiva anti-contrabando ha sido ejemplar, así como el manejo internacional de la situación con Colombia. Maduro es un gran dirigente y estadista. Y es pueblo. Quienes menospreciaron a Chávez tardaron en darse cuenta que el cerebro no lo tenía en la verruga. Y como no aprenden, menosprecian a Maduro. Es un chofer, un driver, o sea.

Volviendo a las musculaturas, uno de los músculos más exigidos, con mayor actividad y menor descanso ha sido el que representan nuestros organismos de inteligencia político-militar. Y ya vemos los resultados. La potencia de dichos organismos ha sido clave. A cada conspiración derrotada, un avance nuestro.

Pero nuestro cuerpo político, tiene más músculos por ejercitarse y usarse.

El III Congreso del PSUV mantiene una expectativa altamente positiva. Con el llamado de la Sundde, llegó el momento de que nuestro partido y sus casi 14 mil UBCH se ejerciten al calor de la lucha económica, a fin de fortalecer el músculo mismo que es nuestra organización política. Debe mantenerse ejercitado siempre, en movimiento, en lucha. Con retos parroquiales, estadales, regionales y nacionales.

El discurso divisionista no pasará en la medida en que nuestro pueblo se haga cada vez más partícipe y protagonista de sus principales luchas. Y si nuestro partido motoriza esas luchas, desde todos sus niveles de participación y dirección, será un músculo político devastador en la táctica, potente en la estrategia, invencible.

Que nos unifique la lucha en las distintas batallas: Cosecharemos victorias.

¡Vamos con Maduro al frente! Viva Chávez!

- @WilleyP

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Género con Clase Impreso